La calle 22 de Junio recuerda el día de 1876, en que los brasileros abandonaron la capital, tras seis años de ocupación
Como continuación de la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se destaca la fecha 22 de Junio de 1876, en la cual los brasileros abandonaron la capital, luego de seis años de ocupación, por lo cual una calle capitalina lleva esa denominación.

Por la Ordenanza Nº 649 de 1942, se denomina 22 de Junio a la tercera calle paralela al norte de la avenida General Artigas, próxima al Jardín Botánico y Zoológico de Asunción (JBZA). La misma emprende su recorrido en la avenida Primer Presidente al norte y se extiende al sur hasta la calle Francisco Roa. Es paralela a las calles Lorenza viuda de Llamas al este y al oeste a Facunda Speratti de Yegros, en el barrio Santa Rosa.
Fue un día histórico para Asunción, el que se vivió el jueves 22 de junio de 1876. Los sucesos de ese día estuvieron precedidos por agresiones.
A finales de mayo, los brasileños, después de un incidente con una mujer del mercado de Asunción, pegaron en árboles y paredes un impreso en el que insultaban a la sociedad paraguaya.

Trataban a los paraguayos de “degradados, corrompidos y lujuriosos”. La respuesta asuncena en los afiches señaló aspectos de la vida íntima de José Da Silva Paranhos, vizconde de Rio Branco, ministro de negocios extranjeros del imperio del Brasil, quien se adueñó de los documentos oficiales del Paraguay. Y los hizo formar parte de la Colección Rio Branco.
También hubo afiches contra Joao Mauricio Wanderley, barón de Cotegipe, y contra Antonio José de Araujo Gondin, ministro plenipotenciario del Brasil.
En los panfletos sacaron a relucir la lujuria de los “macacos”,los soldados negros brasileños, abusadores de muchas mujeres paraguayas. Terminaban los impresos con un: “Afuera brasileños”.
Durante seis largos años los brasileros, triunfantes en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, ocuparon el país y se hicieron dueños de Asunción, dirigiendo la vida nacional y apropiándose de los bienes del país vencido.
Ese día las fuerzas armadas del emperador Pedro II evacuaron Asunción. Habían arrasado con la ciudad desde el 5 de enero de 1869.

Era tanto el contento de la población que el presidente de la República, Juan Bautista Gill, decretó feriado nacional. Un año después, fue asesinado en la calle.
En años posteriores, los argentinos abandonaron Villa Hayes. La ciudadanía pensaba que acabaría la intromisión en los asuntos del país de los brasileños y de los argentinos, pero no fue así. Durante años hicieron del Paraguay el campo donde definieron la geopolítica de la región.
