Asunción recuerda con la calle Primer Presidente a don Carlos Antonio López, el más progresista de los gobernantes del Paraguay

Por la Ordenanza 649 de 1942, Asunción dio el nombre Primer Presidente a una calle que se inicia en las proximidades de la bahía del rio Paraguay, Bañado Caracará y se extiende al este hasta la avenida Madame Lynch, paralela con la avenida Santísima Trinidad al sur y a la avenida Epopeya Nacional al norte,

Recorre los barrios Bañado Caracará, Santa Rosa, Botánico, Santísima Trinidad, Mburucuya, Mbocayaty, Madame Lynch y Salvador del Mundo.

La historia del Paraguay, hasta la actualidad cuenta con 51 presidentes constitucionales, desde don Carlos Antonio López hasta Santiago Peña Palacios.

Carlos Antonio López nació en el distrito de la Recoleta el 4 de noviembre de 1792. Fueron sus padres Miguel Cirilo López, español, de profesión sastre y Melchora Insfrán Azcona descendiente de las primeras familias de la colonia española.

En el mapa de Federico De Gásperi, uno de los primeros cartógrafos del país, se observa que la propiedad donde nació aparece con el nombre Carrillo Cue. Se trata de un rectángulo sobre la acera norte de la actual avenida España, antigua calle Manorá, entre las actuales calles Capitán Patricio Maciel y doctor Antonio Bestard.

La propiedad de 10 hectáreas y media fue adquirida en el año 1729 por los López.

El escritor y político Natalicio González afirma que la casa donde nació don Carlos fue demolida entre 1970 y 1980.

La recuerda con amplios corredores y techos rojos sobre la antigua calle Manora que unía el centro de Asunción con el valle de Ybyray.

Se sabe que Carlos Antonio López, hizo sus primeras letras con Juana Josefa de la Mora y Casal, hermana del prócer Fernando de la Mora y en el colegio franciscano de la Recoleta (actual iglesia de La Recoleta) Después siguió sus estudios en el Real Seminario de San Carlos actual Congreso Nacional. Para 1810 ya daba cátedras ganadas por concurso público, hasta que el Seminario se convirtió en cuartel para la defensa de la invasión porteña comandada por Manuel Belgrano.

Tenía 18 años cuando aconteció la Independencia Nacional de 1811.

Aunque volvió a las cátedras, las abandono cuando se clausuró el Seminario en 1822.

Se dedicó entonces a la profesión de abogado, teniendo como mentor al jurista Mariano Larios Galván, esposo de Petrona Regalada Rodríguez de Francia, hermana de don Gaspar Rodríguez de Francia.

En ese ambiente que frecuentaba conoció a Juana Pabla Carrillo Viana, de familia acaudalada, sobrina de Larios Galván. Se casaron en la iglesia Catedral el 22 de julio de 1826 y fueron padres de Francisco Solano, Inocencia, Venancio, Rafaela y Benigno.

La pareja vivió en la Casa Baja del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción, entonces una quinta de los Viana Galván.

Después se dedicó a administrar los bienes de su esposa que poseía estancias entre los ríos Manduvira y Jejuí.

En 1841 hizo su aparición en la vida pública llamado por Mariano Roque Alonso quien le ofreció el cargo de secretario del gobierno. El 12 de marzo de 1841 integró el Primer Consulado y fue elegido también para el Segundo Consulado. Se convirtió en presidente de la República en el Congreso del 15 de marzo de 1844, redactándose la primera Constitución incluyendo el gobierno con los tres poderes del estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

En los 18 años que gobernó el país fue reelegido una y otra vez.

Llegó a disputar con Japón la contratación de los mejores técnicos para introducir los elementos tecnológicos de la Primera Revolución Industrial. Doscientos de ellos vinieron al Paraguay. Introdujo el motor a vapor, el ferrocarril en 1856, una planta siderúrgica en 1850 y el telégrafo.

Una vez conseguida la libre navegación del río Paraná creo la Marina Mercante. Construyó el arsenal, contrató médicos y farmacéuticos.

En lo internacional consagró y ratificó la Independencia Nacional, haciéndola reconocer en América y Europa.

Esta apertura desarrolló la economía y la exportación. De las tierras fiscales se exportaban yerba mate, madera, cueros y algodón.

Los habitantes trabajaban tierras arrendadas al estado. Existía bienestar.

Fue también periodista para promocionar el Paraguay y hacer conocer la Independencia Nacional en el periódico El Paraguayo Independiente y lo redactó personalmente desde el 20 de abril de 1845 por siete años.

Decretó la enseñanza obligatoria que era gratuita, con alojamiento, comidas y vestuario para los más necesitados. La escolaridad incluía formación en oficios como sastrería, zapatería, tejeduría y sombrerería.

Cuando falleció el presidente don Carlos Antonio López, había 435 escuelas y 24.524 alumnos.

Se ocupó de la enseñanza superior con la Academia Literaria, escuelas de Derecho, Bellas Artes, Medicina, Moral, Matemáticas, Música, Dibujo y Escuela Normal.

Envió jóvenes estudiosos a Europa para seguir carreras universitarias.

En Asunción, construyó los primeros siete muros de contención de la Costanera de Asunción.

Reedificó el Cabildo para el edificio del Congreso de la Nación, actual Centro Cultural de la República.

Al norte de la entonces plaza 14 de Mayo hizo edificar su casa de dos plantas para “Mburuvicha Roga”. Quedan restos de sus paredes en la Comandancia de la Policía y en el Lido Bar.

Mucho de lo que hizo construir todavía permanece. Tuvo que enfrentar dos amenazas: del imperio del Brasil en 1852 y de los EE.UU. en 1859 que pudo neutralizar a tiempo.

El primer presidente constitucional de la República del Paraguay Don Carlos Antonio López falleció el 10 de septiembre de 1862.

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