Asunción recuerda con la calle Yataity Corá, el encuentro del Mariscal Francisco Solano López y Bartolomé Mitre en 1866

Prosiguiendo con la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre el encuentro entre el Mariscal Francisco Solano López y Bartolomé Mitre en Yataity Corá, en 1866, prácticamente dos años después del inicio de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, por lo que una arteria capitalina lleva esa denominación.

Asunción recuerda con la calle Yataity Corá, el encuentro del Mariscal Francisco Solano López y Bartolomé Mitre en 1866

Por la Ordenanza Nº 649 de 1942, lleva el nombre del histórico lugar la arteria que es la continuación de la calle Cecilio Báez, a partir del eje de la nomenclatura Independencia Nacional al oeste, prolongándose en dirección este hasta la calle General Juan Ayala (Capitán Figari), paralela entre las calles Paso Pucú al norte y a Sauce al sur, en el barrio Obrero.  

En Yataity Corá se produjo el encuentro de presidentes en un alto de la batalla de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, el 12 de setiembre de 1866.

Según la historia, ya habían ocurrido los sucesos de Yataity Corá, Boquerón, Potrero del Sauce y Curuzú.

Asunción recuerda con la calle Yataity Corá, el encuentro del Mariscal Francisco Solano López y Bartolomé Mitre en 1866

El Mariscal López, en el deseo de ganar tiempo para fortalecer Curupayty y Humaitá, que estaban amenazados, y en la creencia de que “La sangre derramada es bastante para lavar la ofensa con que cada uno de los beligerantes se considerase agraviado, propuso al comandante Bartolomé Mitre, una conferencia para instalar “una honrosa paz y cordial estilo”.

Mitre eligió para el encuentro Yataity Corá.  Dos meses antes, en ese lugar, se había librado la recia batalla dirigida por el Gral. José Eduvigis Díaz, secundado por el coronel Elizardo Aquino.

El mariscal concurrió a la cita, con su uniforme militar: “una levita de paño oscuro, sin charreteras, con entorchados de general de división también en el cuello y las mangas.  Botas granaderas con espolines de plata y kepi.  Se cubría con su poncho favorito de vicuña, forrado con finísima tela de paño colorado con flecos de oro y tenía bordado en el cuello con hilos la corona imperial del Brasil.  Era un poncho heredado de su padre”.

Asunción recuerda con la calle Yataity Corá, el encuentro del Mariscal Francisco Solano López y Bartolomé Mitre en 1866

Llegó montando su famoso caballo blanco “Mandyju”. Le acompañaban el general Vicente Barrios y sus hermanos Benigno y Venancio y un piquete de 24 soldados, que constituían su guardia permanente.

El presidente y comandante Mitre usaba un chambergo negro que ocultaba una herida de bala recibida en 1853 en la frente.   El pequeño agujero estaba oculto por el sombrero.  Le faltaba un trozo del hueso frontal del cráneo, por lo que se podía ver el latido a través del orificio, que Mitre cuidaba protegiendo su frente con el chambergo que nunca se sacaba.

Los dos presidentes se estrecharon las manos y se apearon. El Mariscal inició la conversación, el general Mitre se refirió a lo que podría ofrecer, que era…nada.

El mariscal le dijo que las condiciones del Tratado de la Triple Alianza eran inaceptables.  Mitre quedó comprometido a dar una respuesta, luego de consultar con los demás aliados.

Terminada la charla, se intercambiaron látigos y se despidieron.  El encuentro duró cinco horas.

La respuesta de Mitre nunca llegó.

Asunción recuerda con la calle Yataity Corá, el encuentro del Mariscal Francisco Solano López y Bartolomé Mitre en 1866

Los dos látigos pueden ser vistos en el Museo del Ministerio de Defensa.  Ambos fueron adquiridos por don Carlos Sosa, de gran actuación política en el Paraguay, quién residía en Buenos Aires desde la revolución del 47.  Los compró y los donó en 1958. 

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