Una calle de Asunción recuerda al doctor Blas Garay, asesinado por denunciar una escandalosa corrupción gubernamental por sobreprecio

Como continuación de la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida del doctor Blas Garay, asesinado por denunciar una escandalosa corrupción gubernamental, por lo que con su nombre en una calle capitalina se honra su vida.

Por la Ordenanza Nº 529 de 1941 se denomina Doctor Blas Garay a la continuación de la calle Roma, al este de la calle Independencia Nacional y que se extiende hasta la avenida José Félix Bogado.  Es conocida también como 4ta. Proyectada y paralela a la calle Lomas Valentinas al norte y al sur a la calle Acuña de Figueroa del barrio General Díaz.

Datos sobre su vida

Blas Garay nació el 3 de febrero de 1873, apenas terminada la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.

Fueron padres de Blas Garay, don Vicente Garay y doña Constancia Argaña, descendientes ambos de quienes vinieron durante la conquista española.  Los Garay fueron tres hermanos: Blas Manuel, Eugenio Alejandro y Juan Jorge. 

Al fallecer su madre, fueron enviados a Pirayú, junto a su abuela Nemesia García de Argaña.  Dicen que a Blas lo crio su tío Ladislao Argaña García de la Peña.

A los 11 años ya trabajaba como auxiliar en la estación de telégrafos, donde ganaba 12 pesos, y también como auxiliar en la Escuela de Pirayú, percibiendo 4 pesos mensuales.

Regresó a Asunción para estudiar en el Colegio Nacional, donde ganó una beca por concurso.

Tenía profundo conocimiento del idioma castellano y escribió en el periódico del Colegio.  Siguió la carrera de Derecho y se graduó en menos de tres años.

Estuvo afiliado al Partido Colorado.

Desde 1896 ocupó la subsecretaría de Hacienda durante el gobierno del general Egusquiza, quién le encomendó una misión muy importante en España: Buscar en los documentos del Archivo General de Indias de Sevilla, los datos que acreditaran los límites del territorio en el Chaco.

Antes de viajar, contrajo matrimonio con Antonia Valdovinos Zavala. Tuvieron dos hijos: Blas Garay Valdovinos, quien fue secretario privado del doctor Manuel Gondra, y Manuel Garay Valdovinos, quien fue coronel y Jefe de Estado Mayor durante la Guerra del Chaco, quién nació póstumo, el 13 de mayo de 1900, cinco meses después del asesinato de su padre.

Mientras estuvo en España como encargado de negocios para la legación de París, Londres y Madrid, dedicaba seis horas de cada día a investigar y copiar los archivos de Sevilla.

Tenía nada más que 23 años y hasta se hizo de tiempo para escribir cuatro libros: Compendio de Historia del Paraguay, Breve Resumen de Historia del Paraguay, La Revolución de la Independencia y El Comunismo de las Misiones.  Regresó en 1897.

Tuvo cargos públicos: fue Secretario General de la Dirección del Correo y Telégrafos y subsecretario del Ministerio de Hacienda.

Pero fundamentalmente era periodista.  Antes de viajar había fundado el diario “El Tiempo” y codirigido “La Unión” con Fulgencio R. Moreno.  Redactaba también en “La Patria, La Opinión y La Semana”.

El 1 de febrero de 1898, con tan solo 25 años, organizó su propio diario: “La Prensa”,donde escribía con Manuel Domínguez, Ricardo Brugada y Fulgencio R. Moreno.  Durante ese tiempo fustigó la corrupción.  Debido a sus publicaciones fue asesinado.

Falleció trágicamente en Asunción, el 18 de diciembre de 1899, a los 26 años de edad.

Los artículos que lo llevaron a la muerte, fueron datos sobre la corrupción de un personaje de la política del Partido Liberal, quién fue constituyente en 1870; ministro de Justicia, Culto e Instrucción Pública en el gobierno de Egusquiza; miembro del Tribunal Superior de Justicia en el gobierno del Gral. Patricio Escobar y Secretario de Estado en 1898, durante el gobierno de Emilio Aceval.

Mateo Collar fue denunciado por Blas Garay en La Prensa por escandalosa corrupción.  Era el padre de Néstor Collar, quien asesinó a Garay de un tiro en la espalda en Villa Hayes, el 16 de diciembre de 1899.  Falleció Blas Garay en Asunción dos días después.

El pecado de prensa que le provocó la muerte trataba sobre los manejos turbios de Mateo Collar, consentidos por el gobierno nacional.

Garay denunció la sobrefacturación de la impresión de folletos de: “La ley de Matrimonio civil, la ley de Procedimientos para la Justicia de Paz y la ley de Enjuiciamiento de Magistrados y la Ley Orgánica de Los Tribunales”.

Costaban en realidad 2.160 pesos, pero el estado pagó por ellos 25.501 pesos.  Esa era la defraudación.

Fue avisado que atentarían contra su vida, pero no creyó en las amenazas.

Estaban en Villa Hayes, como invitados en una fiesta en la quinta del coronel Juan Escurra, Garay y el hijo de Mateo Collar.

Néstor Collar invitó a Blas Garay a una discusión fuera de la casa.  Collar insultó a Garay y Garay le propinó una bofetada que le hizo perder el equilibrio y le dio la espalda, para volver a la casa.

Collar le disparó desde el suelo.  Gravemente herido, fue trasladado en barco a Asunción, donde le atendieron los mejores doctores: Héctor Velázquez, Facundo Insfrán, Antonio Gasparini, Arthur Medina, David Lofruscio y Enrique Marengo.

Su estado era gravísimo.  Falleció a los 26 años.  Es considerado el primer mártir del periodismo nacional.

Sus funerales reunieron a todos en Asunción.  Acudieron a despedirlo sus amigos, la gente de pueblo y aún sus enemigos, los leales y los corruptos, tratando de disimular la inacción ante las denuncias.

Le rindieron honores políticos de todos los sectores: republicanos, liberales, socialistas y anarquistas.

El crimen quedó impune.  El jurado así lo dictaminó.  Néstor Collar no pisó la cárcel.

Desde 1996, gracias a las gestiones de la escritora María Eugenia Garay en el Newseum de Arlington, Virginia, Estados Unidos, el nombre Blas Garay aparece en el salón de la fundación dedicada a la libertad de prensa, donde se graban los nombres de periodistas asesinados por denuncias en la prensa.

María Eugenia Garay es nieta de Eugenio Alejandrino Garay.  Blas Garay fue su tío abuelo.

El político de la ANR Luis María Argaña, también con una muerte trágica, pertenecía a la familia, por la rama de su madre Constancia Argaña.

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