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Mangos de las calles de Asunción son aprovechados para elaborar cerveza solidaria

“El Manguero”, un producto artesanal elaborado con las frutas de mango recolectadas por el “Mango Móvil” de la Dirección de Servicios Urbanos de la Municipalidad de Asunción, conjuntamente con el proyecto Calles de Asunción de la agencia publicitaria Oniria, el apoyo de la cervecería Sacramento Brewing Co., Delicatessen y la Escuela de Gastronomía O’Hara, fue presentado en la tarde del pasado viernes 1 de marzo, en la mencionada dependencia municipal.

Lo obtenido con la venta del producto será destinado para la financiación de cursos de gastronomía para personas de escasos recursos en la escuela O’Hara, por lo que se la denomina cerveza colaborativa o solidaria.

El director de Servicios Urbanos, Rodrigo Velázquez, destacó que el eslogan es “la cerveza que salva los mangos de Asunción” y que “El Manguero” es una cerveza elaborada con los mangos recolectados de los diferentes barrios de Asunción, a través del “Mango Móvil”, que opera desde hace cuatro años. Es procesada y envasada por Calles de Asunción y Sacramento Brewing Co, mediante una alianza estratégica”.

Aclaró que el producto, como tiene un fin solidario, puede ser adquirido con la denominación de #BirraSocial en Sacramento Brewing Co., desde la fecha, en formato de lata.

A fines de 2015, para la Dirección de Servicios Urbanos, justamente los mangos eran el principal problema, por la gran cantidad de frutas que debían recolectarse de los diferentes barrios de Asunción.

Es así que con la colaboración de los distintos departamentos recuperaron un camión y fabricaron la carrocería de madera, de los troncos de árboles caídos en días de tormenta, lo cual se convirtió en el Mango Móvil, que se dedica exclusivamente a la recolección de este tipo de frutas.

Refirió que en la época de noviembre a enero es donde más se recolecta esta fruta y que en el primer año de la implementación del Mango Móvil, la totalidad de lo obtenido fue llevada al relleno sanitario de Cateura y en el segundo año se llevó a los internos de los penales de Tacumbú, Buen Pastor y hogares de niños y a partir del tercer año se logró industrializar esta fruta tan abundante en cierta época del año.

Resaltó que a través de una alianza público privada se demuestra que se puede lograr un gran emprendimiento, que es la utilización, la clasificación, la separación y el reciclado de frutos que son normalmente desperdiciados en nuestra capital.