Municipalidad sale a la caza de carteles y gigantografías que no se encuentran en regla con fuertes multas y los retiros correspondientes

La Dirección de la Policía Municipal Fiscalizadora de la Municipalidad de Asunción, realiza verificaciones en la vía pública para corroborar el cumplimiento de la normativa establecida, con relación a la prevención de la evasión y polución visual.

El incumplimiento de esta normativa genera, por un lado, pérdidas económicas para la Comuna, al existir cartelería por la que no se tributa y, por otro lado, un caos visual en la ciudad que produce una imagen desordenada, lo cual, a su vez, desencadena una polución visual inaceptable para la capital del país.

El director de la Policía Municipal Fiscalizadora, Maximiliano Ayala, informó que, en la actualidad, se está trabajando en la actualización y regularización de los datos correspondientes a los anuncios publicitarios y de identificación, que están instalados en la ciudad de Asunción, tanto en el dominio privado, como en el dominio público.

“Es decir, trabajamos en la actualización y modificación de los tamaños de los carteles. Se van a tomar los carteles con sus datos y comparar con los que se tienen en el Municipio de Asunción”, indicó.

Detalló que van a tomar en comparación la altura, junto a las otras medidas.

“Controlamos las dimensiones del tamaño y la altura.  Se va a verificar si los carteles están en el dominio público o en el dominio privado, a los efectos que el Municipio pueda tomar los recaudos suficientes, para regularizar las liquidaciones pertinentes al impuesto establecido en la Ordenanza 148/12, que regula los anuncios publicitarios del dominio público y privado, perceptibles desde el Municipio”, explicó.

Resaltó que están impulsando este trabajo porque se han percatado que muchos contribuyentes tienen carteles y gigantografías que no están acordes con el permiso que se les ha otorgado, aclarando que eso representa una evasión de impuestos muy grande en lo que refiere a este rubro,

“En primer término se busca que el contribuyente cumpla con sus obligaciones en cuanto al impuesto establecido por publicidad, porque muchos de ellos ya tienen la gigantografía hace tiempo y los tamaños no coinciden con el permiso que se les ha dado.  Eso significa que hay una evasión de impuestos muy grande en ese sentido y sobre aquellos anuncios que no cuentan con el permiso municipal, estaremos actuando de acuerdo a lo que indican las reglamentaciones, para sacar estos carteles que están instalados de forma irregular”, recalcó.

Especificó que, ante estos hechos, solicitaron una medida de urgencia a la Dirección de Asuntos Jurídicos, para el retiro inmediato de estas cartelerías, con el objetivo de poder combatir la polución visual, como se está haciendo desde hace mucho tiempo.

Precisó que todos los carteles en mal estado serán retirados de la vía pública,

“Nos concentraremos también en la entrada de los barrios y actuaremos no solamente sobre los carteles que están en desuso sino también sobre aquellos que declararon que tienen una gigantografía, del tipo estática, y terminan siendo como una pantalla gigante, pantalla led, donde hay una evasión del canon y eso es grave”, insistió.

Manifestó que el operativo de control se intensificó la semana pasada y continuará hasta que se erradique el último cartel.

“Es importante que los contribuyentes se den por notificados, especialmente sobre la regularización de estos carteles, donde la denominación específica es regularización de los impuestos por publicidad”, resaltó.

Comentó que, desde el comienzo del operativo, se han encontrado más de 100 irregularidades en avenidas principales como Mariscal López, España, Eusebio Ayala y ruta Transchaco.

Sobre el precio que se paga por los carteles, señaló que, si se trata de carteles en terreno privado, se paga un jornal por metro cuadrado, y, si el cartel se encuentra en terreno privado y tiene una superficie mayor de 100 metros cuadrados, el mismo paga dos jornales por metro cuadrado anualmente.

“Si el cartel estuviese en dominio público, se utiliza la misma práctica, es decir, un jornal por metro cuadrado si es menor a cien metros de superficie y dos jornales si tiene más de cien metros cuadrados, con la salvedad que la misma debe ser abonada de manera mensual al Municipio”, concluyó.

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