La calle Capitán Aranda recuerda al último jefe del Batallón 40, creado en Asunción durante la Guerra de la Triple Alianza

Prosiguiendo con la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida del capitán Manuel Aranda, quien fue el último jefe del Batallón 40, creado en Asunción durante la Guerra de la Triple Alianza, por lo que con una arteria capitalina se le rinde homenaje.

Por la Ordenanza Nº 649 de 1942, Capitán Manuel Aranda es la tercera calle paralela al sur de la avenida Carlos Antonio López, ex calle Primera.  Arranca al costado norte del Club Deportivo Sajonia y se extiende al este hasta la avenida Dr. Juan León Mallorquín y Pedro Blasio Testanova.  Es paralela a la calle Mayor José de Jesús Martínez al norte y a Mayor José Orihuela al sur, en el barrio Carlos Antonio López.

Datos sobre su vida

El capitán Manuel Aranda fue el último jefe del Batallón 40, de destacada actuación en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, que se extendió desde 1864 hasta 1870.

Aranda estuvo presente el 20 de febrero de 1870, cuando el Mariscal pasó revista al resto de su ejército.  Formaron 268 hombres de Infantería y 148 de Caballería.

Esta unidad llegó a Cerro Corá con 2 capitanes, 2 tenientes, 3 alféreces, 7 sargentos, 11 cabos y 13 soldados, y cuando el 25 de febrero el Mariscal convocó a los jefes y oficiales sobrevivientes, fue uno de los que recibió la medalla simbólica del Amambay.

Su nombre aparece en el listado de los fallecidos en Cerro Corá, como: “Capitán Pascual Aranda, último jefe del Batallón 40”, por lo que se presume que el nombre completo del héroe es: “Manuel Pascual Aranda”, ya que se trata de una misma persona, aun cuando como “Pascual” no figure en la Ordenanza de 1942.

Es el único héroe de apellido Aranda que figura en la historia de la última batalla de Cerro Corá, como jefe del Batallón 40.

Manuel – Pascual – Aranda cayó muerto en el combate final del 1 de marzo. 

Murió siguiendo al Mariscal para defenderlo en el trayecto al arroyo Aquidabán Nigüi, camino que quedó sembrado de cadáveres.

El Batallón 40 nació en Asunción.  La unidad llegó a contar con 1.000 plazas, cubiertas en su mayor parte por hijos de familias asuncenas.

Su primer jefe y conductor fue el capitán José Eduvigis Díaz.  El batallón actuó heroicamente en varias batallas y fue exterminado en Avay y en la batalla de Itá Ybaté, donde fallecieron muchos asuncenos, casi niños, en la que se creía sería la carga final en las Lomas Valentinas.

Otras noticias