Policía Municipal de Vigilancia procedió al desalojo de una ocupación irregular en la plaza Lola de Miño para restablecer la seguridad y la convivencia vecinal
La Municipalidad de Asunción, a través de la Dirección de la Policía Municipal de Vigilancia (PMV), llevó adelante, en la mañana de este martes 26 de mayo, un procedimiento de intervención y desalojo en la plaza Lola de Miño, ubicada sobre las calles Ecuador y Dr. Juan Benza, del barrio Vista Alegre, tras reiterados pedidos formulados por la comisión vecinal de la zona, en torno al mejoramiento y recuperación de este espacio público.

La medida fue ejecutada con acompañamiento del oficial de justicia Juan Carlos Valdez, de efectivos del Grupo Lince, de agentes de la comisaría jurisdiccional y de funcionarios municipales de diversas dependencias.
El director de la PMV, Miguel Ángel Stampf, explicó que la actuación municipal respondió a denuncias constantes de los vecinos, quienes manifestaron preocupación por diversas situaciones que afectaban la convivencia, la seguridad y el uso adecuado de la plaza por parte de las familias y niños de la zona.
Según detalló, una persona se encontraba ocupando un espacio perteneciente a la Municipalidad dentro del predio, fungiendo de cuidador, pero generando una serie de inconvenientes que derivaron en reiteradas intervenciones de las autoridades municipales.
“Los vecinos solicitaron la intervención y la desocupación de la persona que estaba viviendo en la plaza, debido a una serie de hechos que distorsionaban el verdadero objetivo del lugar, que es ser un espacio de encuentro para las familias, los niños y toda la comunidad”, señaló.
Indicó además que la PMV mantuvo numerosos diálogos con el ocupante desde el año pasado, otorgándole tiempo y oportunidades para abandonar voluntariamente el sitio.



“Sin embargo, pese a los compromisos asumidos, la situación persistió”, enfatizó.
Mencionó que en el lugar se registraban condiciones de insalubridad, acumulación de residuos y consumo de bebidas alcohólicas a altas horas de la noche, situación que generaba disturbios, ruidos molestos y hechos que alteraban la tranquilidad de los vecinos y usuarios de la plaza, especialmente considerando que en el predio funciona una cancha de fútbol frecuentada por niños y jóvenes.
Puntualizó que, ante la falta de respuesta favorable, la Municipalidad remitió el caso a la Dirección de Asuntos Jurídicos, la cual, posteriormente, promovió el procedimiento judicial correspondiente para concretar el desalojo.
Destacó que la intervención se desarrolló sin incidentes y con un enfoque humanitario por parte del municipio.
“La Municipalidad tiene también un carisma humanitario. Ayudamos a las personas a retirar ordenadamente sus pertenencias y a trasladarlas a un lugar donde, posteriormente, pudieran disponer de las mismas”, expresó.
Resaltó también el hecho de que el ocupante permitió el ingreso de las autoridades y manifestó su conformidad con el procedimiento realizado.
Aprovechó para manifestar que este tipo de intervenciones son frecuentes y forman parte de las acciones permanentes de control y protección comunitaria, impulsadas por la administración del intendente Luis Bello, priorizando siempre el bienestar colectivo.
En ese sentido, recordó que la Municipalidad también actúa en situaciones relacionadas con propiedades abandonadas, focos de contaminación, piscinas infectadas y otros casos que representan riesgos sanitarios y ambientales para la ciudadanía.
“No puede primar el interés particular sobre el interés de la comunidad. La salud, el bienestar y la seguridad de los vecinos son prioritarios para nosotros”, concluyó.
