Una calle de Asunción recuerda que en Villeta hay colinas a las que se llama Lomas Valentinas, relacionadas con la historia de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay
Como continuación de la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre el motivo por el cual una arteria capitalina se denomina Lomas Valentinas, y es para recordar que, en Villeta, hay colinas a las que se llama de esa manera, por el valor del ejército paraguayo en la batalla de los siete días del mes de diciembre de 1868.

Por decreto Nº 512 de 1941, se denomina Lomas Valentinas a una arteria que sufrió cambios en su denominación. Actualmente es la ex Tercera Proyectada al este de Independencia Nacional y se extiende hasta la avenida José Félix Bogado. Al oeste la continuación de esta arteria se denomina Sicilia. Es paralela al sur a la calle Dr. Blas Garay y al norte a la calle Abay del barrio General Díaz.
Las Lomas de la valentía
El 21 de diciembre de 1868, tres días después de haber salido de San Fernando, llegó el Mariscal Francisco Solano López a la loma de Cumbarity. La artillería pesada vino por agua hasta Angostura, en Villeta.
En menos de dos semanas, ya estuvieron instalados como para presentar batalla en la defensa de Asunción, cada vez más próxima al avance aliado.

Angostura, ubicada a orillas del arroyo Pykysyry, fue convertida en un reducto cerrado. Era la segunda Humaitá, que debía impedir el cruce de los barcos aliados.
A López le quedaban solo cien cañones. El ejército era de diez a doce mil hombres.
Todo daba a creer que en este territorio se daría la batalla final de la Guerra contra el Paraguay.
Este espacio geográfico se conoce con el nombre de Lomas Valentinas.
Las lomas se encuentran a unos diez kilómetros al sur de la ciudad de Villeta. Son lomas y esterales: Cumbarity, Acosta, Potrero Mármol e Itá Ybaté. En esas colinas estratégicas López estableció defensas.

El cuartel general se instaló en Itá Ybaté. Desde la altura, se podía observar, a simple vista, el recodo de Angostura, en el río Paraguay.
En la batalla de los siete días, el 27 de diciembre de 1868 se produjo el exterminio del ejército paraguayo.
En uno de sus ataques, el enemigo llegó a apenas cien metros de distancia del cuartel general del Mariscal López, quien dirigía la lucha.
Terminada la cruenta batalla, el Mariscal, con su estado mayor y protegido por una pequeña fuerza de 30 hombres, al mando del general Bernardino Caballero, se retiró por el Potrero Mármol, sin ser perseguido.
El enemigo, con fines inconfesables, a la vista de sus hombres, lo dejó retirarse.
La historia dice que fue para provocar más genocidio aún. También dicen que estaba en juego el negociado de los insumos del ejército y lo que los jefes brasileros recibían como coima de los proveedores.

Días después, Solano López se instaló en el nuevo cuartel de Azcurra, en la cordillera de los Altos. Allí comenzó la reorganización del ejército sobre la base de la guarnición de Asunción, al mando del coronel Luis Caminos.
Itá Ybaté fue declarado Lugar Histórico el 4 de febrero de 1942 por Ley Nº 12.665.
El nombre Lomas Valentinas no figura en los libros de geografía. Significa que en cada loma se destacó la valentía de los soldados paraguayos, que defendieron las colinas durante los siete días que duró el combate.
Fueron las Lomas del valor por eso lo de “Valentinas”.
