Una calle de Asunción lleva el nombre de la escritora Ercilia López Otazú de Blomberg, quien fue sobrina del Mariscal López

Como continuación de la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida de la escritora Ercilia López Otazú de Blomberg, sobrina del Mariscal Francisco Solano López, hija de su hermano Venancio, muerto en Cerro Corá, por lo que con una calle capitalina se le rinde homenaje.

Nació en Asunción, el 11 de agosto de 1865.  Fue poeta, ensayista y novelista.

Por la Ordenanza Nº 9 de 1996, se llama Ercilia López de Blomberg la calle paralela al norte de la avenida Eusebio Ayala.  Esta arteria se extiende, de este a oeste, desde la calle Camilo Recalde hasta la calle Teniente 1º Ángel Espinoza, con tres cuadras de longitud.  Así mismo corre paralela entre las calles Serafina Dávalos al sur y Teresa Lamas Carísimo al norte, en el barrio Los Laureles.

Ercilia López Carrillo y Otazú Machaín era hija de Venancio López Carrillo y Manuela Otazú Machaín.

Por línea paterna, sus familiares fueron dos presidentes de la República: el Mariscal Francisco Solano López y Don Carlos Antonio López.

Su tío Benigno López Carrillo fue fusilado por traidor en Itá Ybaté.

Su padre, Venancio López, también acusado, murió por las penurias sufridas en vísperas de la batalla final de Cerro Corá.  El Mariscal no permitió pasarlo por las armas.

En 1868, en plena guerra, Manuela Otazú y sus hijos: Ercilia, de tres años de edad, y sus hermanos Carlos y Venancio, consiguieron salir del Paraguay y buscar refugio en Buenos Aires.

Ercilia se formó en un buen colegio donde, según relato de Raúl Amaral, llegó un día Domingo Faustino Sarmiento para examinar a los alumnos.

De la paraguayita Ercilia López dijo: “Es curioso que una niña de este color y este cerebro, haya salido del corazón de Sudamérica”.

De ese tenor era el desprecio de Sarmiento hacia los paraguayos.

Ercilia vivió en contacto con las familias económicamente poderosas de Buenos Aires.

Las hijas de Eduardo Madero, gran terrateniente, eran sus amigas.

Hasta la actualidad, el apellido Madero está vigente en Puerto Madero de Buenos Aires.

Apenas producida la desocupación de los brasileños, Manuela Otazú volvió al Paraguay, con sus hijos, para liquidar sus bienes.  Ercilia tenía 13 años.

En 1879, Ercilia publicó la poesía patriótica “Al Paraguay”, de doce estrofas, en el periódico El Comercio. 

Una de sus estrofas dice:

Yergue esa sien altiva con orgullo…

…Tu nombre es un laurel americano.

Y una epopeya grande, inmortal!…

Manuela Otazú falleció en 1880.

Ercilia, huérfana, fue a residir con la familia del general Benigno Ferreira y su esposa Carmen Mora.

Años después, en Buenos Aires, en el templo La Merced, el 29 de noviembre de 1886, se casó con el ingeniero Pedro Blomberg, argentino, descendiente de suecos.

Tuvieron siete hijos.  Uno de ellos, Pedro Blomberg, fue un gran poeta.

Ercilia enviudó joven.

En 1915 comenzó a colaborar en periodismo, en La Prensa de Buenos Aires.

Ganó un concurso literario en el periódico La Razón.  Era reconocida como escritora, periodista y traductora de idiomas.

En 1921 publicó un trabajo inédito relativo a la gramática guaraní, que hablaba con fluidez.

Aunque vivió fuera del país jamás olvidó el idioma ni el respeto al drama de su historia durante la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.

Hubo quien dijo: “fue una López de pies a cabeza”.

Su hijo, Pedro Blomberg, escritor, periodista, guionista y poeta, escribió el poema: “Francisco Solano López”, que en una de sus estrofas dice:

“Los yrybus graznaron sobre tu espada rota,

Pero un cantar de hierro sonó en tu corazón;

Fue la canción rugiente que al alba en la derrota,

El último sargento cantaba en Cerro León”.

Ercilia de Blomberg murió el 10 de abril de 1962, a los 97 años.

En su novela “Don Inca”, publicada en 1965 por su nieta, retrata momentos de la vida en el Paraguay durante la post guerra del 70.

Pedro Blomberg López, el hijo escritor, de renombre en la Argentina, en 1890 publicó: “La dama del Paraguay”, biografía romántica de Elisa Alicia Lynch, la madre de los hijos del Mariscal.

La obra fue llevada al radioteatro nada menos que por Evita Duarte, cuando todavía no estaba casada con el general Juan Domingo Perón.

En radio El Mundo, tuvo un contrato por cinco años para realizar diariamente por la noche, un radioteatro llamado: “Grandes Mujeres de todos los tiempos”.

Eva Duarte de Perón llegó a actuar también en la obra de Blomberg: “Los Jazmines del ochenta”, cuando era estrella de la Compañía Teatro Libre.  Hay crónicas que hablan de una gran amistad entre ambos.

Otras noticias