Una calle de Asunción recuerda a Juan Silvano Godoy, quién legó cultura y patrimonios en la postguerra del 70

Como continuación de la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida de Juan Silvano Godoy, quien legó cultura y patrimonios, durante su novelesca vida, en la postguerra del 70, motivo por el cual con una calle capitalina se le rinde homenaje.

La calle Juan Silvano Godoy, por la Ordenanza Nº 649 del año 1942, es conocida como 16º Proyectada, al oeste de la calle Independencia Nacional.  La misma se extiende hasta la avenida Colón.  Al este del eje de la nomenclatura se denomina Isla Tajy y es paralela a las calles Doctor Ignacio A. Pane al sur y a José Segundo Decoud al norte, en el barrio Tacumbú.

Su vida aventurera y novelesca

Juan Silvano Godoy Echagüe, también conocido como Juan Silvano Godoi o Juansilvano Godói, nació el 12 de noviembre de 1846, hijo de Juan Vicente Godoy y de Petrona Echagüe, emparentada con familias políticas de Argentina.

Su abuelo de línea materna: Narciso Echagüe y Andia, provenía de una familia con cargos políticos en Santa Fe, Argentina, quién fue preso y fusilado por don Gaspar Rodríguez de Francia, acusado de traidor.

Silvano Godoy fue enviado a Santa Fe a estudiar en el Colegio Inmaculada Concepción.  Regresado al Paraguay de vacaciones en el año 1864, cuando la guerra empezaba, volvió a Buenos Aires, con dos hermanos, para dedicarse a terminar sus estudios de Derecho.

En 1869 al caer Asunción, retornó con la ocupación.  Escribió en “La Regeneración” y participó de la turbulencia política.

Fue electo por el distrito de la Catedral para la convención de 1870 y se desempeñó como uno de los redactores de la nueva Constitución.

Eran tiempos en que el poder político se disputaba entre argentinistas y brasileristas, ocupantes del Paraguay vencido.

Juan Silvano Godoi apoyó al doctor Facundo Machaín, electo presidente de la República al fenecer el triunvirato.  Machaín fue desalojado del cargo a apenas unas horas por un golpe de estado sustentado por los brasileristas, para el retorno al poder de Cirilo Antonio Rivarola.

Los primeros siete años de la postguerra fueron violentos.

La historia dice que cuando Marcos Godoy, hermano de Juan Silvano, fue asesinado, los Godoy organizaron matar al presidente Juan Bautista Gill, lo que ocurrió el 12 de abril de 1877.

Juan Silvano, desde Buenos Aires, esperaba las noticias del primer magnicidio en el Paraguay.  Su hermano Nicanor le había sugerido salir del país y dejar la tarea en sus manos.

Gill fue asesinado de un escopetazo, en la esquina de las actuales calles Independencia Nacional y Presidente Franco.  Los Godoy quedaron impunes del asesinato porque no estaban en el país, cuando los otros implicados fueron apresados.

Seis meses después, el 29 de octubre de 1877, se produjo la Matanza de la Cárcel Pública con los implicados y con el asesinato también del doctor Facundo Machaín.

Juan Silvano Godoy vivió en el exilio 18 años.  Eso no impidió que alentara todas las revoluciones que siguieron en el país, con su fortuna personal. 

Durante su estada en Buenos Aires, amasó la riqueza que le permitió poseer un palacio en la avenida Santa Fe, que se constituyó en un centro de arte y cultura, donde se daban cita los intelectuales.

Hay informaciones que señalan que en su palacio de Buenos Aires de la avenida Santa Fe, nació su hija Leticia Godoy Rivarola, casada después en Asunción con el intelectual español Viriato Díaz Pérez.  

Su esposa Bienvenida Rivarola aparece en las noticias recién cuando Juan Silvano retornó al Paraguay, con la amnistía del presidente Juan Bautista Eguzquiza.

La historia registra el casamiento de la pareja en Asunción.  

El presidente Juan Antonio Escurra le nombró, en 1902, director de la Biblioteca, Museo y Archivo de la Nación.

Su biblioteca particular llegó a contar con 20.000 volúmenes y poseyó valiosos cuadros y otras antigüedades, así como trofeos de la pasada guerra.

Vestía levita, sombrero hongo, bastón con empuñadura de oro y llevaba revólver.

Su vida revolucionaria tuvo un fuerte golpe cuando su hijo primogénito, Lucio Sila Godoy, introductor del fútbol en el Paraguay y uno de los fundadores del Club Olimpia, en la Revolución de 1904, fue capturado y asesinado.  Antes había muerto también durante la revolución, su hija Haydee.

Quedó devastado

Juan Silvano Godoy reemplazó la “y” griega por la “i” latina de su apellido y de sus libros.  Llegó a desempeñar altas funciones públicas como juez en lo civil y miembro del Superior Tribunal de Justicia.

Su patrimonio artístico fue adquirido por el estado durante el gobierno de Félix Paiva, aunque nunca se pagó más de la primera cuota.

Falleció el 27 de enero del año 1926, a los 79 años.

Su mayor legado es haber sido director de la Biblioteca, Museo y Archivo Nacional y haber contribuido con sus bienes culturales a engrandecerlos.

También quedaron sus libros: Monografías Históricas de 1893, Operaciones de Guerra del General José Eduvigis Díaz de 1897, El Concepto Patria de 1998, el coronel Juan Antonio Escurra de 1903, la muerte del Mariscal López de 1905, el Barón de Río Branco de 1913 y El asalto de los acorazados de 1919.

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