Una calle de Asunción lleva el nombre del mayor Eduardo Vera, recordado en los versos de la polca que es himno del Partido Liberal
Prosiguiendo con la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida del mayor Eduardo Vera, recordado en los versos de la polca que es himno del Partido Liberal, a quien con una arteria capitalina se rinde homenaje.

Por la Ordenanza Nº 14 de 1992, lleva el nombre del mayor Eduardo Vera una calle de Asunción, en el tramo que corre desde la avenida Boggiani hasta la calle Capitán Francis Jorge Morice. La misma se expande de oeste a este y es paralela a la calle Mayor Aranda y Arturo Alsina al sur, en el barrio Villa Aurelia.
Datos sobre su vida
Eduardo Vera nació el 13 de octubre de 1845 en una casa que, aunque remodelada, todavía está en pie en Ybytymi.
Fue su madre Francisca Vera. Se sabe que contrajo matrimonio con Vicenta Urbieta Núñez.

Tuvo tres hijos con Blasia Vera y Aragón Echagüe, que fueron: Clotilde, Aurelio y Enrique. Y con Angelita Echagüe tuvo dos hijos: Fidelina y Abel.
En 1864 se alistó en el ejército nacional y participó en la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay. Era un hombre de confianza del Mariscal Francisco Solano López y del general José Eduvigis Díaz.
La historia dice que fue uno de los más audaces oficiales de caballería. Fue asistente del general Díaz, con quien trabajó de cerca en las trincheras de Curupayty. El mayor Vera fue el héroe de Isla Po’i.
Comandando el Regimiento 19, cayó prisionero en Caraguatay, en agosto de 1869, y fue trasladado a Río de Janeiro.
Terminada la guerra vivió en Itá e incursionó en el Partido Liberal, del cual llegó a ser presidente.

En 1891, siendo presidente de la República Juan Gualberto González por el partido Colorado, el mayor Eduardo Vera encabezó la protesta armada del domingo 18 de octubre. La revuelta empezó a las 19 horas.
Durante la contienda murió alcanzado por la metralla. Había atropellado los portones del Batallón Escolta que daban a las calles El Paraguayo Independiente y 14 de Mayo.
Para cubrir el puesto caído con Vera herido, acudió Antonio Taboada, quien debió evacuar debido a la presión gubernamental adversaria.
Eduardo Vera tenía 46 años.

Mientras se desangraba sin solución, repetía en voz alta: “Resiste Eduvigis, resiste Eduvigis”. Alucinaba recordando a su jefe de la Guerra contra la Triple Alianza.
Una polca se convirtió en himno del Partido Liberal, recordando los sucesos del 18 de octubre de 1891.
En el estribillo dice: “Liberales a la carga, mayor Vera osapukái, ñamanoro, ñamanone”.
Eduardo Vera murió en la revolución fallida de entonces.








