La calle Garibaldi recuerda al héroe de “los camisas rojas” que influyeron en la elección del color del “Partido Colorado”

Como continuación de la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida de José Garibaldi, a quien con una arteria capitalina se lo recuerda.

Por la 0rdenanza Nº 649 de 1942, la calle Garibaldi es la primera paralela al oeste de la avenida Colón.  La misma se extiende desde la calle Estrella al sur hasta la avenida Stella Maris al norte, al costado del puerto de Asunción.  Cabe mencionar que desde 1871, la calle frente al puerto de Asunción lleva su nombre.

José Garibaldi nació el 4 de julio de 1807 en Niza, hijo de Doménico Garibaldi y de Rosa Raimondi.

Su fama trascendió en todo el mundo.

Fue el héroe de la unidad de Italia, que culminó en 1870.  

Y también actuó en las luchas de la Independencia Americana, cuando debió migrar exiliado en 1835, combatiendo hasta 1848, año en el que volvió a continuar sus luchas en Italia.  

Su relación con el Paraguay es resultado de la repercusión de sus acciones en nuestro territorio.  Estuvo en las batallas libertarias en Brasil, en la guerra de “los farrapos” contra el imperio brasilero.

En Uruguay tuvo actuación en “La Guerra Grande” por la independencia y en medio de la gran división argentina entre Federales y Unitarios.  

Durante 14 años, comandó una legión italiana de compatriotas italianos conocidos como “los camisas rojas”.

Rubén Darío le llamó: “prodigioso mosquetero de la libertad y aventurero de la gloria”.

El color rojo, que era su emblema, se convirtió en símbolo de quienes estaban contra los imperios.

Se cuenta que todo empezó cuando compró 800 camisas de lana roja en un remate en el puerto de Montevideo.  Eran camisas que debían llegar a la Boca, para los obreros de los saladeros y mataderos, y el bloqueo del puerto lo impedía.

En 1848 volvió a Italia proseguir sus luchas para unificar Italia.   

No estuvo de acuerdo con la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay.

Sus amigos brasileros Bento Gonzalvez Da Silva y Benjamín Constant, a pesar de haber participado de la guerra del 70, dirigieron una corriente favorable al Paraguay.

Bento Gonzalvez había sido jefe de Garibaldi en la Guerra en Rio Grande Do Sul.

En la postguerra, uno de los hijos de Bento Gonzalvez puso al tanto al general Bernardino Caballero de las luchas americanas de Garibaldi y de su papel en la unidad italiana que logró.

Cuando Bernardino Caballero volvió al Paraguay, en 1873, para su enfrentamiento con el general Benigno Ferreira, usó gorros colorados que mandó comprar en Montevideo.

El símbolo del color rojo se hizo notar en todas sus luchas. 

Cuando en setiembre de 1887 fundó la Asociación política Nacional Republicana, Partido Colorado, las camisas y los pañuelos al cuello eran colorados.

Colorados fueron también los símbolos de los Federales en la Argentina. 

Habría que contar que José Garibaldi tuvo tres esposas.  La primera Anita Garibaldi, una amazona gaucha, su gran amor, que le acompañó incluso en las batallas y en su retorno a Italia, muriendo muy joven.

La segunda esposa, Giuseppina Raimundo, le produjo gran desilusión.  El día de la boda se enteró que era una mujer de “vida alegre” y la dejó en el altar.

La tercera esposa Francesca Armosino le acompaño hasta su muerte. Tuvo descendencia de Anita y de su tercera esposa.

Murió el 2 de junio de 1882.

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