Gobierno de la Ciudad refuerza controles en Reserva Ecológica Banco San Miguel y Bahía de Asunción

El Gobierno de la Ciudad de Asunción, encabezado por el intendente Luis Bello, realiza acciones de gobernanza ambiental en resguardo de los bienes comunes de la naturaleza.

En ese marco, la Dirección General de Gestión Ambiental (DGGA) llevó a cabo, este lunes 12 de enero, trabajos de monitoreo y control ambiental en la zona de la Reserva Ecológica Banco San Miguel y Bahía de Asunción, con el objetivo de proteger la biodiversidad y asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes.

Las tareas forman parte del programa de operaciones y seguridad del Plan de Manejo de la reserva, aprobado por Resolución del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) Nº 298/2022, que establece controles sobre las poblaciones vegetales y las actividades permitidas y no permitidas dentro del área silvestre protegida.

Al respecto, la jefa de la Unidad de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas de la DGGA, Carolina Álvarez, explicó que el operativo estuvo orientado al retiro de elementos de pesca prohibidos.

“Estuvimos realizando el monitoreo y el control del uso de artefactos de pesca que están prohibidos dentro de áreas de conservación.  La bahía de Asunción es una zona prioritaria para la reproducción de peces, por lo que la instalación de redes y espineles constituye una grave infracción ambiental”, enfatizó.

Indico que, durante el procedimiento realizado con acompañamiento de la Prefectura Naval y de la Policía Urbana y Turística, se retiraron más de 500 metros lineales de redes de pesca, con un peso aproximado de 50 kilogramos de material, además de otros aparejos no autorizados.

Resaltó que los peces que se encontraban en condiciones fueron liberados nuevamente al agua, mientras que los elementos de pesca fueron decomisados e inutilizados.

“Las redes de malla de nylon que encontramos ya están prohibidas por el MADES, incluso fuera de las áreas de conservación, por el daño que generan no solo en los peces, sino también en aves y otras especies acuáticas”, señaló.

Destacó, asimismo, que los técnicos identificaron la presencia de especies juveniles, lo que confirma que la bahía se encuentra en un período sensible para la reproducción.

“Encontramos crías de surubí y de otras especies, lo que demuestra que sigue siendo una época delicada en la que cualquier actividad de pesca afecta directamente a la biodiversidad”, advirtió.

Concienciación y sanciones en caso de reincidencia

Mencionó que desde la DGGA informaron que, cuando se detecta a personas pescando dentro de la reserva, en primera instancia se realiza un trabajo de concienciación y se solicita el retiro inmediato del lugar.

Aclaró que, en casos de reincidencia, se remiten los antecedentes al Ministerio Público.

“La Ley 716 de Delitos Ambientales penaliza la pesca y la caza dentro de áreas de conservación.  Las personas se exponen a multas y procesos judiciales si persisten en estas prácticas”, aseguró.

Anunció que los controles continuarán de manera periódica durante el año, que incluirá la eliminación de puntos de amarre de embarcaciones y sitios utilizados para la pesca ilegal dentro de la bahía.

Marco legal de protección de la Reserva Banco San Miguel y Bahía de Asunción

La Ley Nº 2715/05 declara a la Reserva Ecológica Banco San Miguel y Bahía de Asunción como Área Silvestre Protegida, bajo gestión conjunta de la Municipalidad de Asunción y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), con el objetivo de preservar su biodiversidad, su ecosistema de humedales —integrante del sistema de Humedales Paraguay–Paraná— y su valor ambiental, cultural y natural, constituyendo un espacio clave del corredor verde de la capital.

Por su parte, la Ley Nº 96/92 de Vida Silvestre establece la prohibición de caza en áreas protegidas y dispone sanciones para quienes infrinjan las normas de protección de la fauna y flora nativas.

Su Artículo 43º prohíbe expresamente todo tipo de caza en áreas protegidas, salvo con fines científicos y bajo autorización de la autoridad competente, mientras que el Artículo 55º obliga a los funcionarios públicos a denunciar las infracciones ambientales de las que tengan conocimiento.

Asimismo, la Ley Nº 716/96 de Delitos Ambientales tipifica como delito la caza y pesca en áreas de conservación, previendo penas de hasta cinco años de penitenciaría, además del decomiso de los elementos utilizados y multas que van de 500 a 1.000 jornales mínimos, cuando se afecta el hábitat de especies protegidas o en peligro.

Llamado a la ciudadanía a proteger la Reserva Ecológica

Finalmente, Carolina Álvarez aprovechó para hacer un llamado a la responsabilidad ciudadana y al respeto del marco legal que protege a la Reserva Ecológica Banco San Miguel y Bahía de Asunción.

“Desde el año 2005 este espacio tiene una categoría de conservación, lo que implica que ya no se pueden realizar actividades como la pesca, la caza o el baño recreativo.  Pedimos a la ciudadanía que respete estas disposiciones para no exponerse a sanciones y, sobre todo, para cuidar este ecosistema fundamental para la ciudad”, concluyó.

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