Avanza proceso histórico para conformar la primera cooperativa de gancheros de la Planta de Segregación de Residuos de CATEURA
El Gobierno de la Ciudad, liderado por el intendente Luis Bello, impulsa el proceso de conformación de la primera cooperativa integrada por recuperadores ambientales del Centro de Transferencia de Residuos de Cateura. La iniciativa, que se viene gestando desde hace dos años, dio un paso clave con la intervención del Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP) y la conformación del comité organizador.
El ingeniero Walter Lezcano, jefe de la Unidad de Gestión Integral de Residuos de la Municipalidad de Asunción, explicó que el proceso comenzó a consolidarse a partir de la nueva concesión y la construcción de la estación de transferencia, lo que obligó a modificar la operativa tradicional de los gancheros.

“El día de ayer empezamos a cerrar un trabajo que lo llevamos adelante en los últimos dos años. Con la nueva concesión y la construcción de la estación de transferencia, necesariamente los gancheros debían modificar su forma de trabajo. Hoy trabajan en forma individual, pero en la estación el trabajo debe ser colectivo. Desde el inicio se planteó la necesidad de que se asocien en una cooperativa, y ayer dimos ese paso”, señaló.
Durante la reunión con técnicos del INCOOP, se presentaron los requisitos legales y organizativos para la constitución formal. Los gancheros optaron por el modelo de cooperativa multiactiva, que permitirá abarcar áreas de producción, ahorro, crédito y servicios, ampliando así las posibilidades de desarrollo económico y social del sector.
Actualmente, en Cateura trabajan 454 gancheros distribuidos en tres asociaciones: ASOTRAVERMO, con 224 integrantes; ASOTRAGARMA Y SIGREN, con poco más de 100 miembros cada una. De cada asociación fueron electos tres representantes para conformar un comité organizador de nueve personas, que tendrá la responsabilidad de encaminar los trámites previos a la asamblea constitutiva.
“Este comité tiene la gran tarea de convencer a la mayor cantidad posible de trabajadores para que se asocien, porque la cooperativa es voluntaria. Necesitamos contar con un pre padrón de al menos cien personas para avanzar con la asamblea”, explicó Lezcano.
El ingeniero aclaró que quienes deseen podrán continuar trabajando de forma independiente, aunque no accederán a los beneficios económicos que generará la cooperativa. Entre las principales ventajas, destacó un nuevo esquema de comercialización del material reciclado.

“Estamos trabajando con el sector privado para que la cooperativa sea la que compre el material reciclado, pague en el día al socio y luego venda a la industria, que paga a 30 o 60 días a un precio diferenciado. Cuando la industria pague con ese valor superior, la cooperativa reducirá sus costos operativos y el excedente retornará al socio como beneficio. Ese retorno no lo tendrán quienes no sean socios”, detalló.
La Municipalidad, a través de la Unidad de Gestión Integral de Residuos y la Dirección General del Área Social, acompaña el proceso con asistencia técnica, organizativa y capacitaciones semanales. “Nos reunimos sí o sí una vez por semana. Estamos en una etapa que requiere mayor presencia y acompañamiento. Nos pusimos como plazo máximo un año para que la cooperativa esté constituida y funcionando”, afirmó.
Lezcano subrayó que para la Comuna será también más eficiente interactuar con un único interlocutor institucional en lugar de hacerlo de manera individual con más de 400 trabajadores. Asimismo, se prevé articular acciones con el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio de Industria y Comercio, con el objetivo de fortalecer el proceso.
“Este es un hecho histórico. Sería la primera cooperativa conformada por recuperadores ambientales, por gancheros”, remarcó.
En cuanto al impacto económico, el jefe comunal indicó que actualmente un ganchero puede generar en promedio entre 250.000 y 300.000 guaraníes diarios, dependiendo de la jornada y el volumen de materiales recuperados. Con la mecanización y el nuevo sistema, el nivel de aprovechamiento pasó del 3% histórico al 17% en pruebas técnicas, lo que representa una mejora sustancial en eficiencia y potencial de ingresos.
Además de optimizar la comercialización, la cooperativa permitirá compras comunitarias a menor costo y la posibilidad de otorgar pequeños créditos internos, evitando el endeudamiento con prestamistas externos.
Para la constitución formal, el INCOOP exige un capital inicial de 30 millones de guaraníes. Si se suman al menos 100 socios, el aporte anual promedio sería de 300.000 guaraníes por persona, monto que disminuiría a medida que aumente el número de asociados.
“Creemos que en seis meses podemos organizar la asamblea de constitución formal de la cooperativa de gancheros en Cateura”, concluyó Lezcano.
Con este proceso, la Municipalidad de Asunción apuesta a mejorar las condiciones de comercialización, fortalecer la organización del sector y garantizar mayor previsibilidad económica a cientos de familias que dependen del reciclaje como principal fuente de sustento.
