Se ajustan los semáforos para agilizar el tránsito en Asunción y crear la onda verde

La Municipalidad de Asunción avanza en el proceso de modernización y ajuste de los sistemas semafóricos, con el objetivo de mejorar la fluidez del tránsito y reducir los congestionamientos en las principales avenidas de la capital.

El ingeniero Juan José Rolón, consultor de Tránsito de la Comuna, explicó que los trabajos se realizan en coordinación con el Centro Avanzado de Gestión de Tráfico, mediante estudios, conteos vehiculares y calibración de los tiempos de los semáforos, de acuerdo con la demanda registrada en distintos horarios.

Señaló que una de las intervenciones se realizó en la avenida Molas López, donde se ajustaron los tiempos correspondientes en horario pico de la mañana.

Las mediciones efectuadas permitieron reducir de seis a dos minutos el tiempo de demora en el tramo evaluado, lo que representa una mejora de cuatro minutos.

Actualmente, los trabajos también se extienden a corredores viales, donde se busca coordinar varios semáforos de manera simultánea y no solamente optimizar el funcionamiento de una intersección aislada.

La calibración de los tiempos semafóricos y la coordinación de corredores viales buscan reducir las demoras, mejorar la circulación vehicular y optimizar la movilidad urbana.

Un corredor piloto en la avenida Eusebio Ayala

Como parte de esta estrategia, se desarrolla un proyecto piloto sobre la avenida Eusebio Ayala, desde las inmediaciones del supermercado Fortis hasta la avenida De La Victoria, en dirección al sector del Shopping Multiplaza.

En este corredor se ajustan los ciclos semafóricos según la intensidad del tránsito.  El ciclo comprende el tiempo necesario para completar las distintas fases de un semáforo, incluyendo los movimientos vehiculares habilitados.

Según explicó el especialista, en los horarios de mayor demanda se utilizan ciclos de hasta 140 segundos, mientras que en las horas de menor circulación se busca reducirlos a 120 segundos.

Estos ajustes permiten adaptar los tiempos a las necesidades reales de cada franja horaria, sin perder de vista la seguridad y el tiempo de espera de los peatones.

Para lograr una calibración más precisa, se realizan conteos periódicos y se utilizan cámaras y otras herramientas tecnológicas que permiten obtener información sobre el comportamiento del tránsito.

Los relevamientos efectuados entre abril y junio contribuyeron a actualizar los datos utilizados para estos trabajos.

Cómo funciona la onda verde

Uno de los objetivos centrales es mejorar la denominada onda verde, que permite a los vehículos avanzar por varias intersecciones consecutivas sin detenerse en cada semáforo, siempre que mantengan una velocidad adecuada y las condiciones de circulación lo permitan.

Rolón explicó que esta coordinación requiere analizar el volumen de vehículos que llega a cada cruce, los tiempos de descarga y la distancia entre los semáforos.

“Si una intersección no logra evacuar todos los vehículos que recibe, la fila puede extenderse y afectar a los cruces siguientes”, detalló.

Resaltó que, por ello, la sincronización debe estudiarse como un sistema de corredores y no como una sucesión de semáforos independientes.

“En determinadas situaciones, los ajustes pueden incluir la modificación de los tiempos de verde o la revisión de fases de giro, siempre considerando las condiciones de seguridad vial”, afirmó.

Especificó que entre las principales avenidas donde funciona o se busca optimizar esta coordinación figuran Mariscal López, Eusebio Ayala y San Martín.

Aclaró que la onda verde también depende de factores externos, como las paradas de autobuses, los vehículos que ingresan o salen de comercios y los congestionamientos en las calles transversales.

“Estas situaciones, conocidas técnicamente como fricción lateral, pueden impedir que los conductores mantengan una velocidad constante”, explicó.

El dimensionamiento de la onda verde toma como referencia una velocidad de 50 kilómetros por hora, con un margen aproximado de cinco kilómetros por hora por encima o por debajo, aunque la circulación efectiva depende de las condiciones de cada tramo.

Tecnología y evaluación permanente

De los aproximadamente 120 semáforos conectados a centros semafóricos, entre el 50% y el 60% cuenta con cámaras en las intersecciones, según los datos proporcionados por Rolón.

Actualmente, las imágenes requieren procesos de descarga y análisis, por lo que uno de los desafíos es avanzar hacia el aprovechamiento de esa información en tiempo real.

Mientras tanto, los equipos técnicos recurren a conteos de vehículos y cámaras portátiles en los cruces que todavía no cuentan con estos dispositivos, con el propósito de reunir información confiable y extender progresivamente los ajustes a nuevos corredores.

Además de los resultados registrados en Molas López, las mediciones preliminares en Eusebio Ayala muestran un incremento cercano a 2,3 kilómetros por hora en la velocidad de recorrido.

La meta planteada por el equipo técnico es alcanzar mejoras de hasta 10 kilómetros por hora, mediante ajustes sucesivos y evaluaciones permanentes.

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