El coronel Florentín Oviedo fue el héroe de las dos guerras internacionales libradas contra el Paraguay, por lo que es recordado con una calle en Asunción
Prosiguiendo con la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre la vida del coronel Florentín Oviedo, quien tuvo participación en las dos guerras internacionales que el Paraguay se vio obligado a librar. En la primera, en plena juventud, y en la segunda ya en la tercera edad, con la misma fuerza y amor a la patria que le caracterizaron en su vida, por lo que con una arteria capitalina se le rinde homenaje.

Por la Ordenanza N° 649 de 1942, se denomina calle Coronel Florentín Oviedo la novena calle paralela al sur de la avenida Carlos Antonio López, entre la avenida Dr. Juan León Mallorquín y la bahía del río Paraguay. Es paralela a la calle Cnel. Juan Bautista Delvalle al norte y al sur a la calle Tte. Ezequiel Robles del barrio Carlos Antonio López.
Datos sobre su vida
El coronel José Florentín Oviedo nació en Villarrica, el 16 de octubre de 1840. Fueron sus padres José Barrios y María Antonia Oviedo.
Fue uno de los seleccionados por Carlos Antonio López, para viajar a Europa con el objetivo de perfeccionar sus estudios, pero el viaje no se realizó.

El 3 de febrero de 1864 se incorporó al ejército en Cerro León, tenía 23 años. Fue destinado a prestar servicio en el batallón N° 22, como recluta. Era cabo cuando participó en la campaña de Corrientes. Allí ascendió al grado inmediato superior.
Estuvo en Corrales, premiado con la cruz de Corrales.
En la batalla del 24 de mayo de 1866, en Tuyutí, de su batallón solo quedaron 20 hombres. El mariscal le ascendió a Alférez.
En la batalla de Boquerón, el 18 de julio de 1866, en estado de gravedad, lo recogió el general Díaz y lo remitió a Humaitá.
No repuesto todavía estuvo en Tuyutí, el 30 de noviembre de 1867. Fue ascendido a teniente primero. Se le concedió la estrella de Caballero de la Orden del Mérito.
El 2 de mayo de 1868, se le designó comandante del batallón N° 27. En Acá Yuasá, recibió su cuarta herida.
Tuvo la satisfacción de haber tomado prisionero al coronel argentino Martínez de Hoz, quien falleció después en uno de nuestros hospitales de sangre.

Estuvo en Avay, el 11 de diciembre de 1868.
En Lomas Valentinas, el 21 de diciembre de 1868, una bala le destrozó el maxilar inferior y le atravesó el cuello, saliendo la bala por la nuca. Recibió las estrellas de Teniente Coronel.
Cubrió la retirada del ejército en Piribebuy, combatió al lado del General Caballero en Acosta Ñu. Una bala partió el cráneo de su caballo y le tiró al suelo. Fue tomado prisionero y remitido a Río de Janeiro, donde guardó prisión.
El emperador Pedro II le invitó a hacerse brasileño, le ofreció una casa, viaje a Europa, sueldo mensual de acuerdo a su rango militar, pero Oviedo se negó.
Terminada la guerra volvió al Paraguay en 1877, siendo presidente Juan Bautista Gill, quien le ascendió a coronel.
Se afincó en Ajos. Se casó con María Lucía Rodríguez. Fueron sus hijos: Aurelia, Leongino, Magin, María y Prudencia.

Era el veterano de la Guerra Grande de mayor jerarquía y de más avanzada edad.
Tuvo la satisfacción de ver cómo se le cambiaba el nombre al pueblo de Nuestra Señora del Rosario de Ajos, donde vivía, y se le llamó Coronel Oviedo, desde el 5 de febrero de 1931.
Además, participó de la Guerra del Chaco y pudo comprobar las acciones del RC 10 de caballería Coronel Oviedo.
Cuando la convocatoria de 1929 se presentó, estuvo en Isla Poi.
Falleció el 11 de octubre de 1935, a los 94 años.
