Asunción homenajea con una calle a Andrés Scala, constructor de barcos que invirtió su fortuna en su patria adoptiva, el Paraguay
Prosiguiendo con la serie de entregas sobre los nombres de las calles de Asunción y la historia que encierra cada una de esas denominaciones, elaborada por la señora Evanhy de Gallegos, se brindarán datos sobre Andrés Scala, un constructor de barcos que invirtió su fortuna en el Paraguay, su patria adoptiva.
Por la Ordenanza Nº 42 del año 1998, se llaman Andrés Scala las dos cuadras que nacen al noroeste de la calle Italia y se extienden al sureste hasta la calle Centenario. Paralelas a las calles Pirizal al suroeste y al noreste a la calle Teniente Garay, en el barrio San Vicente.
Datos sobre su vida
Andrés Scala fue un italiano propulsor de la Marina Mercante nacional.
Nació el 5 de mayo de 1845 en Varazze, Liguria, Italia. Sus padres fueron Benedetto Scala y Santina Cerruti.

Muy joven se inició en el aprendizaje de las construcciones navales, en el astillero de su padre.
A los 21 años vino a Buenos Aires. Se instaló en La Boca, donde trabajó en astilleros durante 17 años. Las chatas para los yerbales, utilizadas en el Paraguay, se construyeron en La Boca.
Se casó en Buenos Aires con María Delfino, el 28 de febrero de 1870.
En 1882, a los 38 años, vino a establecerse en Asunción, donde tuvo un astillero.
Cuando llegó, el viejo arsenal estaba destruido. Estaba sin techo, las paredes destruidas. Los brasileños habían sustraído y llevado todos los equipos a Ladario.
Dos años le llevó volver a reinstalar el astillero. Trajo personal por su cuenta y pagos. En ese grupo de operarios figuró José Bozzano, quien llegó en febrero de 1886, para trabajar en el astillero de Andrés Scala.
En 1890 construyó el astillero de Isidro Mayor.
En el año 1922, colocó los primeros varales del Varadero de Sajonia, diseñados para sacar embarcaciones del agua, permitiendo su reparación a resguardo. Los barcos quedaban en seco, sobre los puntales.
Invirtió todo su capital en el Paraguay, en sus embarcaciones. Llegó a botar 12 embarcaciones a vapor, el Scala II hasta el Scala XIII.

Murió el 13 de julio de 1926 en Asunción, a la edad de 81 años. Su astillero estaba donde se encuentra actualmente la Escuela de Especialidades de la Armada Teniente José María Fariña.
