De residuos a energía: Asunción proyecta convertir los restos de poda en biomasa para la industria

La Municipalidad de Asunción, a través de la Dirección General de Gestión Ambiental (DGGA), avanza en un innovador proyecto para transformar los restos de poda de árboles en biomasa, que será utilizada como fuente de energía para el sector industrial, con el respaldo técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La iniciativa permitirá resolver un antiguo problema ambiental y generar nuevas oportunidades económicas y laborales.

El jefe de la Unidad de Gestión Integral de Residuos, dependiente de la DGGA, ingeniero Walter Lezcano, informó que la iniciativa comenzó a desarrollarse en 2024, a partir de la necesidad de encontrar una solución técnica para la disposición final de este tipo de residuos.

Actualmente, una parte importante de los restos de poda termina en rellenos sanitarios o, de manera irregular, en arroyos y cursos de agua, generando problemas ambientales y sociales.

Además, cuando la materia orgánica se descompone dentro de los rellenos, puede provocar inestabilidad y complicaciones en su funcionamiento.

La propuesta surgió a partir del intercambio con un equipo técnico de Rosario, Argentina, que presentó experiencias exitosas de utilización de restos de poda con fines energéticos.

A partir de esta iniciativa, la Municipalidad encontró un aliado estratégico en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que tomó el proyecto y comprometió su apoyo para avanzar con la propuesta.

Inicialmente, el proyecto contempla al área metropolitana e involucra a los municipios de Asunción, Luque y Mariano Roque Alonso.

La planificación establece la instalación de dos plantas piloto, una en Asunción y otra en Luque, destinadas a recibir y procesar los restos de poda.

Cada planta tendrá una capacidad estimada de recepción de hasta 25 toneladas de restos de poda por día, volumen que permitirá atender una parte significativa de la demanda existente.

Uno de los principales generadores de este tipo de residuos son las empresas contratistas, que realizan trabajos de mantenimiento y despeje de las líneas de distribución eléctrica.

En ese sentido, la ANDE se incorporó desde el inicio al proyecto y prevé exigir a las empresas tercerizadas certificados que acrediten la correcta disposición final de los restos vegetales.

El sistema permitirá recolectar, procesar y enfardar los restos de poda mediante equipamientos especialmente diseñados para este fin.

Las ramas y otros residuos vegetales serán triturados y compactados en fardos de dimensiones adecuadas para las calderas industriales.

Posteriormente, los fardos serán almacenados para su secado natural durante un determinado período.  Una vez que alcancen las condiciones apropiadas, serán comercializados como biomasa para industrias que actualmente utilizan este tipo de combustible.

Entre los potenciales usuarios se encuentran frigoríficos, cervecerías y otras industrias que emplean biomasa para alimentar sus calderas, sustituyendo o complementando otras fuentes de energía.

Lezcano señaló además que los estudios realizados determinaron que existe una demanda suficiente para absorber la totalidad de la producción prevista en la planta proyectada para Asunción.

En ese contexto, la Municipalidad inició conversaciones con representantes de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), considerando al sector industrial como uno de los principales destinatarios del material producido.

“Esta iniciativa va a generar un cambio sustancial en el Municipio de Asunción”, destacó Lezcano, al señalar que el proyecto permitirá solucionar un problema técnico que actualmente no tiene una respuesta definitiva.

Además de reducir los costos asociados a la disposición final de los restos de poda, la iniciativa permitirá generar ingresos mediante la comercialización de la biomasa y abrir nuevas posibilidades de empleo y capacitación.

De esta manera, la Municipalidad de Asunción busca avanzar hacia un modelo de economía circular en el que un residuo, que actualmente representa un problema ambiental, pueda convertirse en materia prima, combustible y una nueva oportunidad de desarrollo.

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