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100 máquinas tragamonedas ilegales fueron destruidas por no contar con permiso municipal

Un total de 100 máquinas tragamonedas incautadas de la vía pública en diferentes zonas capitalinas, en el período comprendido entre junio a diciembre del año pasado, fueron destruidas el pasado viernes 22 de marzo del corriente año, en el estacionamiento lateral de la Municipalidad de Asunción.

Participaron del operativo la directora de Recaudaciones, Agustina Román; el coordinador de Juegos de Azar, dependiente de la citada dirección municipal, Richard Pérez Ordano; efectivos de la Policía Nacional y otros funcionarios municipales.

No contaban con el permiso municipal correspondiente.

El coordinador de Juegos de Azar, Richard Pérez, destacó que de esta totalidad de máquinas tragamonedas se obtuvieron 13.474.000 guaraníes, que están depositados en la bóveda de la Dirección de Recaudaciones de la Comuna y que serán entregados posteriormente a una entidad de beneficencia.

Recordó que para el funcionamiento de las máquinas tragamonedas se requiere de una autorización de la Municipalidad de Asunción, otorgada por Resolución de la Intendencia y que debe ser homologada por la Junta Municipal.

“Además el local donde funciona la máquina tragamoneda debe tener licencia comercial para juegos de azar y contar con una póliza de seguro”, detalló.

Agregó que la Municipalidad también exige que las personas que soliciten la explotación de máquinas tragamonedas estén inscriptos en el Registro de Operadores de la Comisión Nacional de Juegos de Azar (CONAJZAR).

“Existe un registro de operadores pero, según la Ley de Juegos de Azar, los que autorizan y administran todo lo relacionado a las máquinas electrónicas de juegos de azar son las municipalidades”, recalcó.

Indicó que todas las máquinas tragamonedas destruidas en la fecha eran innominadas, porque en el momento en que se hicieron las incautaciones nadie se hizo responsable.

Resaltó que desde que asumió la Administración del intendente Mario Ferreiro, es la tercera vez que se procede a destruir tragamonedas por carecer de autorización municipal, por lo que la cifra de este tipo de máquinas ya destruidas llega casi a 300.